Regenerando nuestro futuro – Cultivando el suelo y nuestra comunidad

diciembre 2024

Recientemente disfrutamos de un maravilloso día de crecimiento profesional con los estudiantes Hunter CEPT N°10, explorando cómo las prácticas agrarias regenerativas pueden transformar los ecosistemas.

Integrado mediante el pastoreo holístico, la pastura polifítica es una pieza clave de nuestro sistema rotativo. Garantiza la presencia de raíces vivas activas durante todo el año, lo que mejora la salud del suelo, estimula la actividad microbiológica, aumenta la retención de agua, promueve la biodiversidad y brinda alimento denso en nutrientes para nuestros animales. En esta época del año, estamos observando un crecimiento vigoroso y bien desarrollado.

Momentos de intercambio de conocimiento como estos están en el corazón de lo que somos y hacemos.

En La Delia Verde celebramos la complejidad y diversidad de la naturaleza, fomentando vínculos significativos entre la tierra y su gente.

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Pastizales y secuestro de carbono: el trabajo silencioso bajo nuestros pies

When we talk about carbon removal, most of the attention goes to trees. But some of the most important work is happening beneath our feet, in the soils of the world’s grasslands — including the very ground on which La Delia Verde is rooted.

La Dimensión Social de la Regeneración

Así como alimentamos el suelo, también alimentamos nuestro campo social, que crece día a día, tanto en amplitud como en profundidad. En La Delia Verde, la regeneración es el proceso lento y deliberado de entrelazar una red viva de relaciones que sostiene nuestro trabajo, tanto sobre como debajo de la tierra.

La Crisis de la Densidad Nutricional: Cómo la Agricultura Regenerativa Puede Recuperar Los Nutrientes de Nuestros Alimentos

¿Sabías que los alimentos que consumimos hoy tienen menos nutrientes que hace 50 años? Diversos estudios muestran pérdidas de entre un 30% y un 50% en vitaminas y minerales esenciales, entre ellos hierro, zinc, calcio, vitamina C y vitaminas del complejo B. Y la razón no es casual: está bajo nuestros pies, en el suelo donde cultivamos nuestros alimentos.

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